{"id":157,"date":"2016-04-13T09:51:44","date_gmt":"2016-04-13T09:51:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/?p=157"},"modified":"2016-04-15T08:46:18","modified_gmt":"2016-04-15T08:46:18","slug":"es-necesario-tratar-todos-los-canceres-de-prostata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/2016\/04\/13\/es-necesario-tratar-todos-los-canceres-de-prostata\/","title":{"rendered":"\u00bfES NECESARIO TRATAR TODOS LOS CANCERES DE PROSTATA?"},"content":{"rendered":"<p>Antes del a\u00f1o 1990 no disponiamos de medios para diagnosticar el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata precozmente. Cuando encontr\u00e1bamos uno de estos tumores, en la mitad de los casos ya estaban diseminados por todo el cuerpo y, del resto, muchos casos estaban avanzados localmente. Eran pocos los tumores que encontr\u00e1bamos en sus estadios localizados y que era posible curarlos definitivamente. Pero tambi\u00e9n es cierto que en las autopsias de muchos pacientes ya ancianos, fallecidos por causas no cancerosas, encont\u00e1bamos c\u00e9lulas cancerosas en la pr\u00f3stata. Es decir que exist\u00edan casos de c\u00e1ncer de pr\u00f3stata que nunca hab\u00edan evolucionado y que se quedaron \u00abdurmientes\u00bb sin causar ning\u00fan problema.<\/p>\n<p>Pero las cosas cambiaron. Ya en 1979 un investigador, el Dr. M.C. Wang, describi\u00f3 la existencia en la pr\u00f3stata de un ant\u00edgeno que era espec\u00edfico de este \u00f3rgano. Era el llamado desde entonces ant\u00edgeno prost\u00e1tico espec\u00edfico o PSA en sus siglas en ingl\u00e9s. Tiempo despu\u00e9s, en el a\u00f1o 1987, un ur\u00f3logo de los Estados Unidos, el Dr. Stamey, encontr\u00f3 una relaci\u00f3n entre el nivel en sangre de este ant\u00edgeno y la posibidad de padecer un c\u00e1ncer de pr\u00f3stata. Y finalmente en el a\u00f1o 1994 otro ur\u00f3logo americano, el Dr. Catalona, despu\u00e9s de realizar un estudio muy completo en un gran n\u00famero de pacientes, pudo determinar el valor cr\u00edtico del PSA: si el valor era menor de 4 ng\/ml la probabilidad de padecer un c\u00e1ncer de pr\u00f3stata era casi nulo y por encima de ese valor exist\u00eda una probabilidad, m\u00e1s alta cuanto m\u00e1s alto era el valor de este marcador. Esta situaci\u00f3n fue el comienzo de la era del diagn\u00f3stico precoz pues por medio de un an\u00e1lisis de sangre sencillo pod\u00edamos seleccionar a aquellas personas en riesgo y\u00a0 realizar una biopsia para confirmar el diagn\u00f3stico de c\u00e1ncer. De esta manera se encontraban muchos tumores en fase temprana y, por lo tanto, curables.<\/p>\n<p>El problema es que por este procedimiento diagnostic\u00e1bamos y trat\u00e1bamos tambi\u00e9n a aquellos paciente que ten\u00edan un c\u00e1ncer \u00abdurmiente\u00bb que nunca hubiese avanzado y causado problemas. Estabamos sobre diagnosticando y sobre tratando a algunos pacientes que, en ralidad, no necesitaban tratamiento. Un tratamiento agresivo (cirug\u00eda radical, radioterapia) y que produc\u00eda, adem\u00e1s de una \u00abcuraci\u00f3n\u00bb innecesaria, efectos secundarios importantes.\u00a0 \u00bfComo evitarlo?<\/p>\n<p>Para resolver este dilema tenemos que retrotraernos hasta el a\u00f1o 1966 cuando un pat\u00f3logo tambi\u00e9n estado unidense, el Dr. Donald Gleason, clasific\u00f3 el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata seg\u00fan su agresividad cuando se estudiaban las muestras al microscopio. No es este el momento de entrar en los detalles t\u00e9cnicos pero la clasificaci\u00f3n de Gleason va desde el n\u00famero 2 hasta el 10, siendo mayor la agresividad (y por tanto la gravedad) cuando este n\u00famero es m\u00e1s alto.<\/p>\n<p>Con estos datos se ha podido determinar el perfil apoximado de los c\u00e1nceres \u00abdurmientes\u00bb de la pr\u00f3stata. Simplificando lo que es una situaci\u00f3n compleja, podemos decir que los casos en los que el PSA es menor de 10 ng\/ml y el n\u00famero de agresividad de Gleason es 6 o menor, pueden no necesitar tratamiento. Pero, como tantas veces ocurre en medicina, la seguridad no es absoluta y estos pacientes no tratados deben de ser seguidos cuidadosamente mediante repeticiones peri\u00f3dicas del PSA y, en ocasiones, nuevas biopsias de la pr\u00f3stata. Porque si se aprecia alg\u00fan progreso del tumor, es preciso llevar a cabo un tratamiento curativo.<\/p>\n<p>De esta manera el 70 % de los pacientes no tratados sino vigilados activamente, nunca necesitar\u00e1n tratamiento y se evitar\u00e1n los consabidos efectos secundarios. Pero en un 30% aparecer\u00e1, en los dos o tres a\u00f1os seguientes al diagn\u00f3stico, evidencia de progreso del tumor. El tratamiento agresivo llevar\u00e1 al control del c\u00e1ncer. Y es importante decir que este retraso en el comienzo del tratamiento no compromete el resultado final, es decir que el resultado ser\u00e1 el mismo como si el tratamiento se hubiese realizado unos a\u00f1os antes, cuando se realiz\u00f3 el diagn\u00f3stico del c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>Nuestros lectores pueden encontrar m\u00e1s informaci\u00f3n en otros art\u00edculos sobre el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata publicados\u00a0 en este blog. Y sobre todo, advertir que con este art\u00edculo queremos dar una visi\u00f3n general y superficial (para que sea f\u00e1cil de entender) de un problema complicado y que nunca puede sustituir a la valoraci\u00f3n directa de cada caso por un especialista experimentado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes del a\u00f1o 1990 no disponiamos de medios para diagnosticar el c\u00e1ncer de pr\u00f3stata precozmente. Cuando encontr\u00e1bamos uno de estos tumores, en la mitad de los casos ya estaban diseminados por todo el cuerpo y, del resto, muchos casos estaban avanzados localmente. Eran pocos los tumores que encontr\u00e1bamos en sus estadios localizados y que era&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":159,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/157"}],"collection":[{"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=157"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/157\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":158,"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/157\/revisions\/158"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/159"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/urologorafaelromeromarbella.com\/webblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}